Aguas Claras

Aguas Claras — poema de Santiago Copí
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Aguas Claras — poema de Santiago Copí
Dos manantiales
fuimos
antes del río.

La montaña
nos enseñó
que la claridad
no nace del agua,
sino de la piedra
que cede.

Descendimos,
no buscando el mar,

sino siguiendo
esa inclinación
que tienen las cosas vivas
hacia aquello
que las llama.

Hubo inviernos.
Piedras.
Árboles caídos.

Y hubo días
en que avanzar
era simplemente
otra forma
de romperse.

Pero el agua
nunca recuerda
la forma
de la herida.

Una mañana,
tu corriente
entró
en la mía.

Y fue el río
quien encontró
su nombre.

Después,
la luz
aprendió
a tener dos orillas.

Y el tiempo,
cuatro nombres.

Los vimos partir,
como el agua
que nunca deja
de pertenecer
al manantial.

Ahora,
el cauce
ya no discute
con las piedras.

Las rodea.
Las escucha.

Y cuando
el horizonte
borra
la última orilla,

el mar
no nos espera.

Nos reconoce.

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