La Cierva de Cristal

La Cierva de Cristal

Desde pequeña, dijeron que la cierva era frágil.

Y ella escuchó.

Le apartaban las ramas.

Le avisaban del barro.

Le enseñaron a detenerse antes de caer.

El bosque se agitaba.

La cierva esperaba.

Aprendió a medir el suelo antes de pisarlo.

A inclinar la cabeza antes de que se lo pidieran.

Un invierno, el frío apretó.

El bosque siguió adelante.

La cierva no.

Miró el claro.

Dio un paso.

El sonido fue seco.

No cayó.

Pero sus rodillas temblaban en el sitio exacto donde había decidido no avanzar durante años.

El bosque no esperó.


Moraleja

Quien repite fragilidad,
la convierte en destino.

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